El pasado día 16 de septiembre se conocía el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears (TSJIB) en relación a la prohibición del alquiler turístico en viviendas plurifamiliares vigente en el municipio de Palma.

El TSJIB resolvió autorizando esta actividad y concluyendo que la prohibición hasta ahora mantenida vulnera directivas europeas, la propia legislación estatal y es desproporcionada e innecesaria, en cuanto que resulta contraria a la libertad de servicios.

Los jueces consideran que el libre ejercicio de la actividad turística «debe conjugarse con los intereses generales, y en esta interconexión pueden adoptarse decisiones administrativas que deben ser proporcionales, idóneas y necesarias para la colectividad».

Se consideraba en el recurso interpuesto contra la zonificación que además de no superar el test de necesidad y proporcionalidad, la prohibición obstaculizaba la competencia efectiva en el mercado; además de vulnerar el derecho a la propiedad privada y quebrantar el derecho fundamental a la igualdad ante la Ley y a la no discriminación.

Sin embargo, zanja esta cuestión el Tribunal y descarta que se hayan vulnerado los derechos de propiedad privada, igualdad y no discriminación, y aclara que cualquier intervención en el mercado de comercialización de estancias turísticas tiene efectos económicos, pero que no fue la planificación económica la que motivó en su momento la regulación, sino la ordenación territorial de la oferta según las condiciones urbanísticas, demográficas y medioambientales de cada una de las zonas.

De esta manera, los principios de buena regulación del artículo 129 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, han permitido estimar una desproporción e innecesaridad en la prohibición absoluta de destinar al turismo las viviendas sitas en edificios plurifamiliares.

La prohibición del alquiler, no obstante, no es de aplicación inmediata puesto que el fallo será recurrido en casación.

Desde luego el objetivo es complejo: cuadrar un círculo para que tengan cabida todos los agentes que intervienen en la actividad turística -teniendo en cuenta todos los factores antes mencionados- es un reto en el que, en una zona como Baleares, altamente masificada y competitiva, siempre se darán batallas, preguntándose uno si será posible algún día encontrar el equilibrio ideal.

Camila Ortiz Castro

Abogada

cortiz@monlexabogados.es



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