Huracanes, inundaciones, terremotos, tormentas, etcétera. El catedrático del MIT, Kerry Emanuel, pronosticó en los años ochenta que los huracanes serían (y son) poco a poco más intensos a consecuencia del incremento de la temperatura a nivel global.

Los ciclones fueron las 2 catástrofes naturales más costosas del año pasado en concepto de pérdidas generales y pérdidas aseguradas. El huracán de categoría cinco, Dorian, ocasionó daños aciagos en las Bahamas, con pérdidas de más o menos 5.600 millones de dólares estadounidenses, de las que cuatro mil millones estaban aseguradas. En el año dos mil diecinueve, el seguro mundial pagó cincuenta y tres millones de dólares americanos por catástrofes naturales.

En España, la reciente tempestad Gloria va a costar, solo para arreglar el litoral de Cataluña, veintiuno millones de euros. Las tormentas impactan con más frecuencia, intensidad, y menos tiempo para la restauración entre acontecimientos.

La problemática generada por las catástrofes naturales sobre la industria turística acaece serias consecuencias ante las que es principal estar, poco a poco más, preparado:

  • Resguarde sus instalaciones de los desastres naturales: las construcciones deberían contar con estructuras capaces de aguantar fuertes vientos (techos resistentes a fuertes vientos y ventanas resistentes a los impactos).
  • Interrupción del negocio y lucro cesante. Ciertos hoteles o bien empresas se ven forzados a cerrar provisionalmente. El seguro de pérdida de beneficios o bien lucro cesante cubre los gastos de la compañía siguientes a la ocurrencia de un siniestro derivado de daños de carácter excepcional.
  • Comunicación del siniestro a las compañías de seguros: las catástrofes naturales van seguidas de reclamaciones al seguro por daños materiales y/o físicos. El año pasado, el noventa y tres por ciento  del total de las indemnizaciones pagadas por compañías de seguro correspondieron a peligros naturales.
  • Compruebe la seguridad de los huéspedes y del personal del hotel. Una tormenta o bien huracán puede obligar un hotel a tener que cuidar a los huéspedes a lo largo de un largo tiempo.

De forma precautoria, es esencial contar con sistemas de alarma (como el Sistema de Alarma Temprana para Ciclones Tropicales, en México), protocolos y manuales de actuación, personal preparado ante catástrofes, planes de evacuación y zonas habilitadas para el resguardo, aparte de una buena póliza contra daños para un acontecimiento catastrófico…

 

Marc Ripoll

Abogado en Monlex

mripoll@monlexabogados.es



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