Confusión en la política de privacidad de WhatsApp. ¿En qué nos afecta realmente?

Desde principios de año se ha ido informando de los cambios en la política de privacidad de la aplicación Whatsapp. Su entrada en vigor, prevista para el 8 de febrero, se pospuso al próximo 15 de mayo debido a la confusión y desinformación generada al respecto, resultado en gran parte de la mala comunicación realizada por Facebook.

La aceptación de la nueva política supone que Whatsapp podrá compartir los datos de sus usuarios con Facebook, pasando a tener una mayor colaboración en las empresas del grupo, compartiendo muchos más datos de los usuarios con Instagram, Facebook, Oculus….

¿Qué implica la aceptación de la nueva política en la UE y Reino Unido?

Lo que está claro es que los usuarios de Whatsapp deberán aceptar la nueva política de privacidad para poder seguir utilizando la plataforma, y que en Europa, no supondrá cambios materiales en el procesamiento de los datos ya que nuestra normativa de protección de datos (RGPD) impide que Whatsapp ceda datos personales de sus usuarios a Facebook con el objetivo de que la empresa matriz los use para mejorar sus productos y anuncios.

Aclaración de bulos

Estos cambios no afectan a la privacidad de los mensajes que enviamos a través de la plataforma, ni a las llamadas, ya que las conversaciones están encriptadas de extremo a extremo.

¿Y eso qué significa?

La encriptación de extremo a extremo supone que los mensajes que enviamos desde nuestro móvil están codificados con una clave única, y el contenido del mensaje sólo se descifra cuando llega al móvil del receptor, por lo tanto durante todo el camino el contenido de los mensajes está a salvo.

Fin y objetivo de estos cambios

Whatsapp ha explicado que recopila información de los usuarios para mejorar sus servicios y facilitarle la vida al usuario, aunque todos sabemos que eso no sale gratis.

Entendemos que es un movimiento estratégico que realiza Facebook para consolidar los perfiles de sus usuarios, con el objetivo de lograr una mayor eficiencia publicitaria.

¿Principio del fin de la era whatsapp, o el poder del gigante tecnológico puede con todo?

Los efectos de estos cambios ya se han hecho notar, principalmente en Estados Unidos, siendo una de las principales consecuencias del revuelo generado la huida de muchos usuarios a otras aplicaciones como Telegram o Signal, que recopilan mucha menos información del usuario.

En el caso de Telegram, solicita al usuario su número de teléfono, su nombre y su lista de contactos, mientras que Signal tan sólo pide el número de teléfono y de manera opcional el nombre.

Desde un punto de vista más técnico, ambas tienen un código de programación abierto, esto quiere decir que puede analizarse cómo están programadas, así como analizar qué datos obtienen y que hacen con ellos, en definitiva, poseen una mayor transparencia.

La pésima comunicación de los cambios en su política de privacidad, las vulnerabilidades detectadas hace unos días en algunas versiones de Whatsapp y Whatsapp Business por la Agencia de Ciberseguridad India (CERT-In), sumado a los acontecimientos que han salpicado al grupo Facebook estos últimos años, está incrementando exponencialmente la desconfianza entre sus usuarios, especialmente en dos de sus grandes mercados como son el estadounidense y el indio, situando al gigante tecnológico en uno de sus peores momentos.

Guillermo Caro

Abogado de Nuevas Tecnologías

gcaro@monlexabogados.es



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