Deshonestidad y reclamaciones

En el Reino-Unido, un turoperador demandado por una alegada enfermedad gástrica contraída en un hotel de España (o, también, por una caída) puede invocar la deshonestidad del demandante cuando cree que esa persona ha actuado de forma deshonesta o fraudulenta. Corresponde al demandado probar que el demandante ha sido “fundamentalmente deshonesto”. Un punto muy difícil de probar, pero que se ha conseguido en algunos casos a través de fotografías obtenidas en las redes sociales o del formulario de satisfacción que un demandante había respondido inequívocamente «no» cuando se le preguntó si había sufrido alguna enfermedad durante sus vacaciones.

El demandado no solamente pedirá al tribunal que desestime la demanda, sino que repercutirá también sus costes legales contra el demandante. Un Tribunal de Apelación ha emitido ahora una severa advertencia hacia los demandantes deshonestos (así como sus abogados), los cuales no podrán escabullirse simplemente desistiendo del caso. En el caso Zurich Insurance Plc contra Romaine, el demandante había reclamado a su antiguo empleador una indemnización de 5000 libras esterlinas por la alegada pérdida de audición inducida por el ruido. Un caso que podría extrapolarse a las reclamaciones deshonestas dentro del sector turístico.

En base al informe médico presentado en soporte a sus alegaciones, el demandante indicaba que no tenía ningún pasatiempo ruidoso. Pero cuando los demandados obtuvieron los registros e informes médicos del demandante, descubrieron que era cantante y motociclista profesional. Cuando fue interrogado, el mismo respondió que no cantaba profesionalmente y que no tocaba con una banda en vivo, sino que practicaba ocasionalmente la guitarra acústica. No fue hasta que se hicieron búsquedas en la página de Facebook del demandante que se descubrió que había tocado la guitarra eléctrica y había sido cantante principal en una banda de rock and roll, tocando regularmente en pubs, clubes y eventos.

Según el juez Haddon-Cave, “la estrategia de los demandantes, o abogados sin escrúpulos, de desistir de forma temprana no debe ser vista como un medio inviolable para protegerse de las consecuencias de su conducta deshonesta”. El modus operandi de algunos de los implicados en las reclamaciones fraudulentas ha consistido en generar deliberadamente reclamaciones de escaso valor para desistir enseguida que se enfrentan a cierta resistencia o a pruebas sobre falsedad.

Esta sentencia recalca la necesidad para los demandados, o sus compañías de seguro, de iniciar los procedimientos oportunos contra los demandantes fraudulentos que hayan desistido, sobre todo de forma temprana. Todo y así, la clave está en contar con pruebas contundentes sobre el fraude del demandante (fotografías o comentarios en redes sociales, interrogatorios PART 18, informes médicos, etc.).

Marc Ripoll

Abogado

mripoll@monlexabogados.es



Deja un comentario


Twittear
Compartir
Compartir