A medida que la pandemia por coronavirus va menguando sus efectos inmediatos y va pasando a ser una situación más controlada en su generalidad, las empresas que han conseguido salir adelante buscan los mejores métodos para remediar los daños ocasionados, y al mismo tiempo, para prevenirlos en situaciones similares.

Además de la batería de ayudas directas que han ido concediéndose a lo largo de los últimos meses a los diferentes sectores económicos, uno de los más populares a día de hoy son los fondos europeos, de los cuales oirán hablar cada vez más seguido.

Recordemos que la Unión Europea alcanzó un acuerdo sobre el paquete de recuperación y el presupuesto 2021-2027, con el fin de contribuir a la reconstrucción europea tras la pandemia del coronavirus y apoyar la inversión en transición ecológica y digital. Por eso, el pasado mes de julio el Consejo Europeo acordó un paquete global de fondos europeos por un total de 1,82 billones de euros, que abarca el nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP), el Fondo de Garantía del BEI y medidas extraordinarias agrupadas en el Plan Europeo de Recuperación (Next Generation EU).

De estos fondos, el Fondo Europeo de Recuperación está dotado con 750.000 millones de euros, de los que a España le corresponden 140.000 millones. Aunque por el momento, el Gobierno español solo ha solicitado 69.500 millones que llegarán en forma de transferencias, dejando para más adelante la parte de préstamos a devolver.

En definitiva, y para cumplir con su objetivo de recuperación económica, se prevé que los fondos supongan una gran mejora en la productividad y la competitividad de las empresas, lo que generará igualmente un incremento en el empleo y en su calidad.

Sin embargo, y por mucho que se oiga hablar de ellos, no se sabe todavía cómo se gestionarán definitivamente por el Govern balear. Por ello, es noticia diaria y objeto de discusión en la actualidad, ya que es clave que se empiece cuanto antes y se actúe ágilmente, para evitar de este modo cualquier tipo de retrasos innecesarios. El Govern anunciaba a principios de octubre de 2021 que estima que se destinarán 4.640 millones de fondos europeos a un total de 91 proyectos, que se crearán a partir de cuatro ejes principales (Diversificación económica, Sostenibilidad, Competitividad y Cohesión social) y de los cuales se crearán 71.000 nuevos empleos. Pero debe definirse todavía cuáles serán estos proyectos.

Centrándonos en el sector del turismo -estratégico para la economía española y eje de la economía balear, además de ser una de las actividades más afectadas por la crisis económica-, está afrontando su reconstrucción, buscando su modernización, revalorización y sostenibilidad gracias a los fondos europeos.

Sin embargo, y como bien vienen apuntando los expertos y directivos del sector turístico de Baleares, la recuperación ha de incentivar la mejora de la calidad del sector, mejorando su competitividad y enriqueciendo su oferta. Se trata así de cambiar de perspectiva, y de centrarse en un objetivo más a largo plazo, que apueste por una oferta distintiva, y no estancarse en destinar los fondos al azar, para rescatar a aquellos que estén al borde del abismo, sin tener clara la razón principal, la necesidad y objetivo global que se quiera cumplir.

Aunque esto último no debe interpretarse como de aplicación única y exclusiva al sector turismo, siendo extrapolable a todos los sectores económicos, dada la interconexión existente entre estos.

Camila Ortiz Castro

Abogada

cortiz@monlexabogados.es



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