¿Se apagará Facebook en Europa? 

Facebook se enfrenta a un gran problema en Europa, se pretende prohibir el envío de datos de la compañía Meta desde la Unión Europea a los Estados Unidos, con lo que ello conlleva.

Europa está a punto de tomar una decisión histórica en un caso que se ha prolongado durante unos cuantos años y que se espera acabe con las transferencias de datos de Facebook bloqueadas.

Durante años, Meta ha luchado contra los activistas europeos de la privacidad por la manera que tiene de enviar los datos de la UE a los Estados Unidos.

En múltiples ocasiones, los tribunales han dictaminado que los datos de la UE que posee Meta, no están debidamente protegidos y pueden ser potencialmente fisgoneados por la NSA y otras agencias de inteligencia estadounidenses.

Desde junio de 2018, trimestralmente, la compañía ha utilizado sus resultados financieros para advertir que podría verse obligada a dejar de ejecutar Facebook e Instagram en el viejo continente en caso de no poder transferencias de datos entre éste y los Estados Unidos.

Como resulta obvio, la retirada de Facebook e Instagram en Europa afectaría a millones de usuarios y empresas. No debemos olvidar que a día de hoy son muchas las personas que utilizan plataformas como Facebook, Instagram o YouTube como fuente de ingresos.

Aunque el caso principal se centra en Meta, existen daños colaterales, ya que podría afectar a miles de empresas de toda Europa que dependen de los servicios de Google, Amazon y Microsoft, entre otros.

Paralelamente, estadounidenses y europeos se apresuran a ultimar un nuevo y esperado acuerdo de intercambio de datos que limitará la información que las agencias de inteligencia estadounidenses podrán obtener. En caso de que la negociación no llegue a buen puerto, la privacidad de muchas personas, podrán verse en peligro, por no hablar de las pérdidas económicas.

A principios de julio, la Comisión de Protección de Datos de Irlanda, el principal órgano regulador de datos de Facebook en Europa, ya que ahí tiene su sede, emitió un proyecto de decisión que bloquearía el envío de datos de Meta al otro lado del charco. Aunque se desconocen los detalles del mismo, en caso de aplicarse, podría generar un “apagón” de Facebook en toda Europa.

Los países europeos disponían de 30 días para examinar la decisión de Irlanda sobre Meta y alegar cambios o quejas, plazo que ya se ha agotado. Al parecer, se han admitido pequeñas objeciones, que según los expertos, es probable que se trate de cuestiones jurídicas menores que no anulan la decisión.

Entonces, ¿qué probabilidad hay de que Meta retire sus servicios de Europa?

Realmente, las posibilidades son bastante escasas.

Meta se ha pronunciado expresando su negativa a abandonar el continente, llegando incluso a publicar una entrada en su blog titulada «Meta no amenaza en absoluto con abandonar Europa». El continente Europeo supone un gran mercado para Meta, y dejar de prestar servicios, aunque sea temporalmente, podría ser muy costoso.

De todos modos, lo que sí está claro, es que aunque Meta no se vaya de Europa, es posible que tenga que hacer cambios en su forma de almacenar y transferir datos una vez que se publique la decisión final de la Comisión de Protección de Datos de Irlanda.

Algunas de las soluciones que podría barajar Meta consisten en disponer de sus propios servidores y centros de datos en la UE, desconectados de sus bases de datos más amplias o crear una infraestructura en Europa como ya han hecho Amazon o Google. Por otro lado, Meta podría incrementar la encriptación en la forma de almacenar los datos, aunque como las anteriores soluciones, serían muy costosas no solo a nivel económico.

Y os preguntareis, ¿Por qué tanta presión a Meta por sus transferencias de datos?

Pues bien, lo único que pide la UE cuando las organizaciones transfieren datos a otros países es que establezcan medidas de protección acordes con lo dispuesto en el RGPD.

El problema es que la normativa en Estados Unidos encargada de proteger los datos de los «extranjeros no residentes» es muy insuficiente y hace que sea muy difícil para organizaciones como Meta, cumplir con la legislación local y con el RGPD simultáneamente.

Aunque Meta es el centro de atención u objeto de queja más destacado, no es la única empresa afectada por la falta de claridad sobre cómo las empresas en Europa pueden enviar datos a los Estados Unidos, realmente el problema se encuentra en la manera en la que se envían datos a los Estados Unidos desde la UE y viceversa.

Guillermo Caro Arteaga

Abogado

gcaro@monlexabogados.es

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